La elección de Javier Milei como Presidente de la República Argentina el 19 de noviembre, si se cree en el discurso del candidato, probablemente convertirá al dólar en la nueva moneda oficial de este país, con el objetivo de corregir la situación económica (previsión de inflación). . al 142% a finales de año, una deuda pública del 84% del PIB en 2022, una tasa de pobreza en torno al 40%, etc.).
Esta “dolarización” de la economía ya se ha logrado en varios países latinoamericanos. En este sentido, el ejemplo de Ecuador es un estudio de caso interesante. En 1999, este pequeño país de 17,8 millones de habitantes cayó en una grave crisis económica (inflación del 80%, caída del PIB de más del 7%, quiebras bancarias, tasa de desempleo del 16%, etc.), a la que se suma una corrupción generalizada. todos los Niveles del Estado ecuatoriano. El Congreso Nacional (que fue sustituido por la Asamblea Nacional en 2008) decidió entonces, en marzo de 2000, abandonar la moneda oficial (el azúcar) en favor del dólar (con un tipo de cambio de 25.000 azúcares por dólar). El banco central de Ecuador dimite en favor de la Reserva Federal estadounidense.
Esta decisión provocó de facto Hay una serie de consecuencias psicológicas, políticas y económicas y, después de un breve período de transición, la observación es clara: la “dolarización” sin duda ha permitido al Estado ecuatoriano recuperar cierta estabilidad económica y social. Algunos indicadores para 2023: inflación esperada del 2,5%, superávit presupuestario del 1,4% y tasa de desempleo en torno al 4%.
Ecuador, Panamá y Salvador ya “dolarizados”
Otros países como Panamá (que introdujo el dólar desde 1904 junto con el balboa, la moneda nacional) y El Salvador (en 2001) también han implementado este proceso. Si todos estos países han logrado frenar la inflación galopante, mejorar la fluidez de los intercambios económicos y atraer inversores extranjeros, está claro que la “dolarización”, además, ha exacerbado las desigualdades sociales al aumentar los costos de producción. local. Este fenómeno es similar incluso en países latinoamericanos como Perú y Uruguay, donde el dólar se utiliza ampliamente (capacidad de comprar bienes y servicios, abrir una cuenta bancaria, etc.).
Aparte de la existencia de un verdadero “cordón financiero” que une a todos estos países con Washington, porque ahora están completamente sujetos a las decisiones de la Reserva Federal, que esencialmente no tiene en cuenta su situación específica, no debemos olvidar que un La moneda nacional también es fuerte y es un símbolo de pertenencia a la misma unidad política, económica y social. ¿Quién puede entonces predecir las consecuencias de este cambio de paradigma para un país de la importancia de Argentina (46 millones de habitantes y la tercera economía de América Latina después de Brasil y México) más que en el mediano plazo?
Además, esta galopante “dolarización” de parte del continente latinoamericano no hace más que reforzar la existencia de tres grandes bloques monetarios: la zona del dólar, la zona del euro y la zona del yen, con múltiples efectos…
«Pionero de Internet. Alborotador. Apasionado amante del alcohol. Defensor de la cerveza. Zombie ninja».